El pasado industrial del barrio de Patraix

Patraix igual que otros tantos barrios de Valencia fue desde la Edad Media hasta finales del XIX uno de los pequeños núcleos de población de la Huerta que, como satélites estratégicamente situados, rodeaban al núcleo central. Apoyados en estos asentamientos, se cultivaba y explotaba la Huerta construyendo un paisaje singular. Como bien describe Eric Guinot, (2007) “su peculiaridad fundamental reside en la compleja interrelación entre ordenación del territorio en base a la red hidráulica organizada y jerarquizada que las vertebra, con el establecimiento de la red de poblamiento, las vías de circulación y la estructura de los parcelarios de tierras de cultivo. Ahora bien, lejos de iniciar una descripción compleja y exhaustiva sobre los orígenes y formación de la Huerta, hecho por otro lado, con gran acierto por otros con anterioridad, nuestro punto de partida es la del territorio de la Huerta en proceso de urbanización a finales del siglo XIX. En ese momento, para entender qué es lo que sucedía en los alrededores de Patraix, hemos de comprender a su vez qué ocurría en la Valencia central. La relación de equilibrio y conveniencias que siempre ha mantenido la ciudad capital con las poblaciones satélite, implica una estrecha vinculación entre estos espacios. Lo que en un territorio era necesario se producía en el otro, y lo que no cabía en la ciudad central lo acogía el espacio de la Huerta próxima.

Patraix_1888_m

En este sentido, Patraix debe comprenderse no sólo como un pequeño asentamiento de la Huerta, sino como una porción de territorio rural, dominado fundamentalmente por la acequia de Favara, junto a otras acequias, como la de Mislata, Andarella y Faitanar, que se componía de un núcleo de casas agrupadas en torno a una plaza, unas pocas calles y un rosario de alquerías en las aproximadamente 975 hectáreas que lo formaban (Algarra Pardo, V.,2003).

Junto a la estructura constituida por las acequias y sus brazos, a Patraix se accedía desde Valencia por cuatro caminos hoy transformadas en calles. En dirección este a oeste el primero era el Camino de Picassent que partía del Camino Real de Xátiva o de Madrid (calle de San Vicente Mártir) a la altura de la calle Marvá y al atravesar el núcleo de Jesús, enlazaba con el camino (hoy calle del Beato Nicolás Factor) que conducía al extremo este de Patraix. Por su parte estaba el Camino de Jesús que desde la ronda de las antiguas murallas de Valencia finalizaba en el Convento de Jesús. Saliendo desde el antiguo Hospital General estaba el Camino del Cementerio del Hospital ·(actual calle de Cuenca), también conocido como Camino de Patraix. Por otro lado el Camino de Torrent que partía desde la calle Ángel Guimerá, junto a la ronda de las murallas, y discurría por el lado oeste de I’Hort de Pontons y de Patraix, constituyendo la vía principal de acceso a las huertas de los pobladores de Patraix junto al Assagador de les Monjes (Algarra Pardo, V., 2003).

El establecimiento y disposición de usos industriales en la zona se desarrolla de forma polarizada entorno a los principales camino de unión de la Huerta y la ciudad de Valencia. Siguiendo esta lectura y guiados por la restitución hecha al efecto de la cartografía catastral del Valencia levantada por el entonces Instituto Geográfico Catastral en 1929-44 (Temes Cordovez, 2008) tenemos la siguiente descripción:

 En torno a la Carretera de Madrid a Valencia por Casas del Campillo, justo pasado el trazado de Tránsitos (Pérez Galdós) podemos localizar: varios almacenes y molinos arroceros; un Fábrica de Licores; la famosa fábrica de “Tintas Sama”; varios Talleres de Fundición y una Fábrica de Muebles curvados que competía con la también famosa Fábrica de Ventura Feliu situada en la misma carretera a unos 900 m. más al sur. (Figura 3). En torno al Camino Viejo de Pisassent, justo en su encuentro con Tránsitos (Pérez Galdós) se situarán la famosa Fábrica de Chapas de S. Vilarrasa generadora del aglomerado de 3 capas NOVOPAN; una Fábrica de pañuelos y un grupo de Fábricas de muebles entre las que destacan la de E. Vilella y de Remigio Sapiña. Más adelante, pasado la Iglesia de Santa María de Jesús, nos encontramos con un Almacén de maderas con una superficie considerable y una Fábrica de Chapas y Prensas. Cerrando esta sucesión, y dentro del ámbito del análisis situaríamos a la Fábrica Térmica “La Valenciana”.

Fábrica de Ventura Feliu_02

catalogo publicitario 2 año 1952

Alrededor del Camino Viejo del Cementerio (actual calle Cuenca) sobrepasada la vía del Ferrocarril Valencia-Utiel (calle Tres Forques), se habían asentado desde finales del siglo XIX diversas industrias, como la de elaboración de sacos de yute de la Viuda de Alcañiz, o la Fábrica de curtidos de José Barrera, construida en el año 1888. Asimismo, en la calle Cuenca se ubicó una Granja Avícola, que posteriormente se reedificó para Casa-cuartel de la Guardia Civil. Más adelante, el camino se junta con el trazado del acequia de Favara al encontrarse con la Fábrica de muebles de Mariano García y otra de juguetes de Alberto García a la que le sigue la Batifora, la primera fábrica de seda y algodones con una caldera de vapor capaz de producir fuerza con la que mover todos sus telares y devanadoras. Esta fábrica usaba el agua de la acequia de Favara, que una caldera alimentada por leña y carbón se encargaba de caldear para generar vapor y al mismo tiempo se podían hervir los capullos del gusano de seda. La industria, que llegó a ser muy importante en su momento, tuvo hasta trescientos empleados, en su mayoría mujeres procedentes de Picanya y Paiporta, más unas cincuenta, especializadas en la cría del gusano de seda, que procedían de Segorbe. Ya al final de este camino y antes de cerrar el ámbito de análisis, nos encontramos con el Horno de Vidrio Alsina y la Granja de Vacas de la Diputación Provincial.

Finalmente en torno a la Acequia de Favara, Camino de Mislata y Viejo de Torrente se concentraban otras industrias. Justo en el cruce con Tránsitos nos encontramos con la Fábrica de muebles de Estornell; varios almacenes de madera y una Fábrica de trenzado de yute. Si a esta concentración de fábricas y talleres se le une la percepción de chimeneas y cubiertas continuas que caracterizaban buena parte de dichas industrias, se puede llegar a entender la fuerte presencia que en el paisaje urbano tuvieron las industrias en este momento en el barrio de Patraix.

Más información sobre patrimonio industrial en Valencia:

Artículo: RECUPERACIÓN DEL PASADO OBRERO E INDUSTRIAL DEL BARRIO DE PATRAIX COMO OFERTA AL TURISMO URBANO DE LA CIUDAD DE VALENCIA

Tesis sobre Chimeneas industriales de fábrica de ladrillo (autoras: Gracia López)

Associació de Patrimoni Industrial Valencià

One Comments

  • cortadora laser 9 Septiembre, 2015 at 7:42 am Reply

    Esta web es realmente un paseo a través de toda la información que necesitaba sobre este este tema tan interesante y no sabía a quién preguntar .

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