Indicadores urbanos+Big Data+Network Analyst

No es nada nuevo afirmar que siempre ha existido una cierta obsesión por los números y la cuantificación de la realidad en el urbanismo. En los años 60, Christopher Alexander escribía “La ciudad no es un árbol”, usando en este sugerente título no el símil del árbol verde con hojas sino la estructura matemática que supone una unívoca relación lineal entre elementos de forma que cada uno se relaciona con un anterior y a su vez, con uno o varios siguientes. Para Alexander la ciudad es tan compleja, que no admite una explicación lineal, “es más un entramado, en términos matemáticos, o una retícula donde todo se interrelaciona”. En definitiva, se trata de transmitir la idea de que los hechos urbanos no pueden originarse en un simple proceso de decisiones sucesivas, sistemáticas y medidas.

En los años 60, Christopher Alexander escribía “La ciudad no es un árbol”, usando en este sugerente título no el símil del árbol verde con hojas sino la estructura matemática que supone una unívoca relación lineal entre elementos de forma que cada uno se relaciona con un anterior y a su vez, con uno o varios siguientes

Esta reflexión surge, en la década de los sesenta, consecuencia de una desmedida confianza en el valor de lo cuantitativo, dando paso a lo que se dio en llamar el urbanismo sistémico y la modelística del planeamiento y la ciudad. El tiempo y la experiencia nos ha permitido entender que ciertamente la ciudad es un sistema extremadamente complejo de entender, si bien, existen algunas medidas que nos ayudan a valorar si las políticas y acciones que se llevan a cabo en la ciudad se reflejan en una mejora, o por el contrario en un empeoramiento de las condiciones de vida y su calidad. En los últimos años se ha afianzado con fuerza el término “indicador y/o sistema de indicadores”, con los que buscamos determinar con mayor precisión el resultado de nuestras acciones sobre el medio urbano analizadas desde diferentes perspectivas.

Por otra parte, Madrid tras 14 años de vigencia del PGOU 97 y el modelo de ciudad que de él se infería, se enfrenta hoy a la definición de un nuevo modelo de futuro para su ciudad. Dicho modelo se ha concretado en el objetivo básico de: “Convertir Madrid en una ciudad competitiva de carácter global”.

En este sentido, en el año 2012 se nos pidió desarrollar para la revisión del Plan General de Madrid, una herramienta para el seguimiento y evaluación (cuantitativa y cualitativa) continua de sus objetivos, mediante la definición de un Sistema de Indicadores de Sostenibilidad que garantizara tanto la integración de criterios de sostenibilidad, en las propuestas del Plan, como la posibilidad de evaluar el grado de cumplimiento de los objetivos, respecto al Modelo de Ciudad, establecidos por el propio Plan. Dicho Sistema fue desarrollado y se ha incorporado en el documento oficial de revisión del Plan.

Consulta de documentos de Avance de la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid

 

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