Las transformaciones de la Huerta de Murcia

La Huerta de Murcia es un paisaje cultural formado y transformado durante casi 12 siglos, desde que allá por el 825, Abderramán II decidiera fundar la ciudad de Murcia, y crear todo un sistema de regadío que nos ha llegado hasta hoy. La Huerta de Murcia se ha conformado como un paisaje del consenso, del acuerdo entre regantes, entre tahúllas, acequias, azarbes, partidores, molinos y landronas, a través de un proceso de constante adaptación a las necesidades y posibilidades del momento. La capacidad de adaptación de la huerta se ha enfrentado en las últimas décadas a la proliferación de viviendas construidas sobre las parcelas agrícolas, acompañadas más recientemente por naves industriales y otras construcciones. La dispersión y la extensión de este fenómeno han dificultado la identificación de sus patrones y su verdadera intensidad.

“Cinco palmos. Es la anchura que debe tener el quijero de una azarbeta, según las ordenanzas y costumbres de la Huerta de Murcia. También cinco palmos de anchura deben tener los partidores de las acequias particulares, según las mismas ordenanzas. Cinco palmos es también la medida que se debe seguir para separar las calabazas, a diferencia de los tomates, que necesitan seis palmos para poder crecer. Medidas ancestrales para un entorno ancestral, singular e irrepetible”.

 

El objetivo de este trabajo, que da paso ahora a una Exposición exhibida en la Sala de Exposiciones de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia, es mostrar los resultados de un proyecto de investigación, que ha estudiado precisamente esta transformación espontánea, silenciosa, lenta pero inexorable, desde que existen datos o imágenes fiables para trabajar. Desde el primer vuelo ortofotográfico, el de Ruiz de Alda de 1927-1929, hasta el último vuelo de 2015.

Un trabajo de investigación que ha permitido cuantificar la transformación de usos del suelo en cada periodo, pero en el que también se han podido valorar, estudiar y dibujar, unos patrones de comportamiento seguidos por esta ocupación a lo largo de la superficie de la Huerta de Murcia. Un trabajo que arroja unos resultados que desmontan, matizan o corrigen algunos de los mitos más clásicos de la Huerta de Murcia de los últimos años.

  • El primer mito es el de la aparente ocupación desordenada y anárquica: el proceso ha respondido a unos patrones de comportamiento muy claros, y a la vez diferenciados, según las diferentes zonas de la huerta, y las diferentes épocas de colonización.
  • El segundo mito es el de las regulaciones urbanísticas: apenas han tenido incidencia cuantitativa en el fenómeno (este ha seguido su ritmo imparable de crecimiento, con independencia de los sucesivos planes generales aprobados) aunque sí cualitativa (el cambio de patrones a partir del año 1981, responde, sin duda, al PGOU de Ribas Piera de 1978).
  • El tercer mito es el de la reciente crisis económica e inmobiliaria: ni siquiera en esta última década, el fenómeno ha tenido una ralentización, sino más bien al contrario. El cuarto y último mito, y quizás el más importante, es el de la siempre anunciada muerte de la Huerta de Murcia.

 

Pese a los oportunistas que quieren decretar la muerte de la huerta, seguramente para utilizarla como terreno idóneo para la especulación, la investigación demuestra que a día de hoy, aún permanece más de la mitad de superficie de la huerta libre de la presión urbanística y edificatoria, aunque eso sí, aislada en pequeñas bolsas que habrá que trabajar para conectar, repensar y reformular.

 

Por ello, en paralelo a la exposición se impartirá una conferencia y se realizará un debate, el cual tratará también sobre la incidencia de estos fenómenos en contextos como el de la Comunidad Valenciana, especialmente en relación con la Huerta de Valencia y sus similitudes-diferencias con el proceso que se presenta.

El trabajo ha sido realizado  por Marcos Ros Sempere y Fernando Miguel García Martín, a partir de un proyecto de investigación de la Fundación Séneca (Agencia de Ciencia y Tecnología de la Región de Murcia) en colaboración con la Universidad Politécnica de Cartagena, fue exhibida en el Colegio Oficial de Arquitectos de Murcia (junio-julio 2016), así como en la Semana de la Ciencia y Tecnología (SECYT16) de la Región de Murcia (Noviembre 2016).

La organización de la Exposición en Valencia ha sido coordinada por Rafael Temes Cordovez y ha contado con el apoyo del Departamento de Urbanismo de la UPV.  La Exposición ha sido apoyada por el Máster en Sistemas de Información Geográfica de la Universitat Politècnica de València

 

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